NOSOTROS COMO CAUSANTES DE MIEDO EN NUESTROS PERROS

Es muy fácil ser los causantes de miedo en nuestros perros, inconscientemente podemos transmitirles emociones negativas que pueden ir degenerando hasta convertirse en un verdadero problema que habría que tratar.

Esta foto es de mi perro Cami cuando estaba en la perrera, 
antes de adoptarle. Estuvo siete meses allí 
y durante todo ese tiempo, ésta era la posición normal 
que adoptaba cada vez que alguien entraba en su chenil
El caso quizá más obvio es aquel de propietarios de cachorros o de perros de reducido tamaño, al ver a nuestro perrito tan pequeño e indefenso tendemos a la sobreprotección. Un caso muy típico es aquel en el que el propietario pasea con su "renacuajo" y al ver un perro más grande acercarse, siente cierta preocupación ante algún posible daño y opta por apartar a su can de la situación con un tirón de correa o tensión en la misma, transmitiéndole así su nerviosismo. Frecuentemente nuestro peludo asociará ese tirón o tensión con la presencia de otros perros y esto le generará un estado emocional negativo, lo que podrá desembocar en miedo y éste en comportamientos más severos como la huida o la agresión. Además, es importante conocer que los miedos en los perros tienden a generalizarse si no son tratados, es decir, quizá la primera vez el perro tenga miedo de un hombre con sombrero, después tendrá miedo de todos los hombres con sombrero, después se asustará cada vez que vea un hombre y podrá terminar teniendo miedo de cualquier humano que se le presente...

Éste es Cami ahora ;), mucho más seguro de sí mismo
Hay que meditar sobre qué le estamos transmitiendo a nuestro perro en situaciones que para nosotros son tensas. Si nos da miedo que nuestro perro se relacione con perros más grandes, dejemos que desarrolle su socialización con perros de su tamaño, pero no le privemos de la sana actividad de jugar y divertirse con otros miembros de su especie. Si no dejamos que nuestro compañero socialice de manera correcta y desde temprana edad porque nos da miedo, nos expondremos a que se generen en él intensas emociones, en la mayoría de los casos negativas que repercutirán de manera decisiva en su vida y en la nuestra a medio y largo plazo.

Para entender la generación de miedos aún más, haré la comparativa con los miedos que se generan de la misma manera en los humanos, ya que intervienen los mismos mecanismos emocionales, para ello voy a citar un párrafo extraído del libro de Elsa Punset "Una mochila para el Universo", donde describe a través de un experimento este sistema de asociaciones que compartimos con los animales:

¿Cómo aprendemos a tener miedo?
Aunque nacemos con la alarma del miedo programada para sobrevivir, también aprendemos a tener miedo desde muy pequeños. Contaré un experimento algo macabro pero real. Imaginad a un niño de ocho meses, el pequeño Albert, al que unos psicólogos enseñan por primera vez una rata blanca, un conejo, un perro, periódicos quemándose... El pequeño Albert no tiene miedo a nada. Dos meses más tarde, lo ponen sobre un colchón en medio de una habitación con una rata blanca. Les dejan jugar. En sesiones posteriores, los malvados psicólogos hacen un ruido muy desagradable cuando el niño acaricia la rata: por fin, el pequeño Albert se asusta y llora. Al cabo de unas pocas sesiones, el pequeño llora en cuanto la rata aparece en la habitación, ya sin necesidad de hacer el ruido. El bebé ha aprendido a asociar el ruido con la rata y a temer los dos. Con este experimento, al cabo de un tiempo el pequeño Albert temía no sólo a las ratas sino a cualquier animal con pelo que entrase en la habitación y que le recordase a la rata, incluso un Papá Noel con barba blanca, o un abrigo de pelo, o un perro. Es decir, que el pequeño Albert ya había aprendido a tener miedo.

2 comentarios:

  1. Hola, gracias de antemano por este artículo y todo el blog. Mí perra es bastante grande así que los dueños de perros pequeños suelen actuar con tensión, lo que me pone tensa a mí porque mi perra es muy juguetona e intentará saludar a su perro toy lo q sea, además me da miedo que saltando los chafe y si chillan el dueño se enfade conmigo, así que intento sentarla para controlarla mejor o esquivar la situación si puedo. No sé si es malo y cogera manía a esos perros porque la agobio cuando pasan a su lado sujetandola y es un poco como una lucha. Que opina?

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    1. Hola, antartida, en primer lugar, darte las gracias por tu comentario, me hace tremenda ilusión ;)

      En segundo lugar, lo que tú haces, el sentarla hasta que pase el perrete se llama contracondicionamiento, no te preocupes, no lo estás haciendo nada mal, contracondicionar a tu animal es lo ideal. Aún así, como sugerencia, te diría que si tu perra se pone muy nerviosa, practiques con ella el junto y lo emplees en situaciones de este tipo, así, dándole una orden que implique movimiento, tu perra podrá gestionar mejor su emoción.

      ¿No tienes un parque de perros cerca para poder soltarla y dar rienda suelta a sus juegos con otro perretes? La socialización es básica para ellos.

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